Mariana Cuaspa
Miembro Conocido
Tu risa convierte el silencio en melodía.
Los días se hacen lienzos
que el verso sabe pintar,
llegaste sin anunciarte.
Tu existir, es un regalo.
Eres poesía, eres melodía.
Eres el suspiro que dibuja el aire.
Se va a finando el otoño,
llega despacio... Se va despacio.
El viento sonámbulo despierta,
mis versos con tu voz, se endulzan.
Eres un regalo.
Te pienso y florecen mis palabras.
¡Inspiración de cosas sencillas,
como el temblor de tus manos!
En un ayer celoso,
mi regalo no pierde el entusiasmo,
se resiste por partir.
En el zenit se sacude
las reliquias de la tarde.
En el rosal nocturno de tus ojos
mi sueño aspira
la plateada conquista.
El horizonte en un remanso forma tu silueta.
En la soledad acaricio
los delicados pétalos de esta ilusión,
de este regalo.
Los días se hacen lienzos
que el verso sabe pintar,
llegaste sin anunciarte.
Tu existir, es un regalo.
Eres poesía, eres melodía.
Eres el suspiro que dibuja el aire.
Se va a finando el otoño,
llega despacio... Se va despacio.
El viento sonámbulo despierta,
mis versos con tu voz, se endulzan.
Eres un regalo.
Te pienso y florecen mis palabras.
¡Inspiración de cosas sencillas,
como el temblor de tus manos!
En un ayer celoso,
mi regalo no pierde el entusiasmo,
se resiste por partir.
En el zenit se sacude
las reliquias de la tarde.
En el rosal nocturno de tus ojos
mi sueño aspira
la plateada conquista.
El horizonte en un remanso forma tu silueta.
En la soledad acaricio
los delicados pétalos de esta ilusión,
de este regalo.
