Necesito tus manos
por un instante
y te contaré lo que he visto.
Trazos del inmenso ocaso.
Con un corazón rojo bermellón
y a mil kilómetros
las líneas del destino.
Esa fuerza es inmensa.
Debes estar alerta, pues serán sus ojos
los que te partirán en dos el alma.
Es un bosque de eterno...