La maleta
El silbato rasgó el aire denso de Estación Central,
y con él, el tiempo se partió en dos.
Por la ventana abierta,
tus manos empujaron una maleta de cartón y esperanzas,
buscando un hueco entre la multitud apresurada.
Pero tú te quedaste abajo, María Eliana.
Con los pies anclados al...