Para qué quieren párpados mis ojos;
mi boca para qué tibios suspiros,
si más tardo en soñar, que mil vampiros
de tus labios beber, néctares rojos?
En decifrar, qué importo, tus enojos,
sabiendo que los propios no he deciros,
mía ya para qué, si al recibiros,
qué queda? (Recoger, perro...