DULCE AMANECER
Esta mañana desperté, y como todas las mañanas miré hacia mi izquierda, rayos de sol exploraban sus cabellos dorados obnuvilando mis ojos aún adormecidos, ¿que haces? preguntó al verme contemplarla impávido, alimentando mi alma, contesté, duerme amor mio, yo velaré tus sueños...