Ondulan los rizos hasta el yugo exacto de la liga.
Carne o piel lívida, transparencia en hilos, el mentón
alzado al orgullo y la tiniebla, la boca sin color
como un seno naciente, perfil que huye de los espejos frágiles,
sienes que fueron mapas en la singladura de la noche.
Vaporoso el vestido...