Nicolás Bascialla
Miembro
Hicimos del mundo prisa
y del día un campo estrecho,
hasta oír que el monte hablaba
más despacio que el progreso.
Hay camino sin urgencia
por la arena y por el sol,
cada paso es un descanso,
cada hoja, una lección.
Tanto andar para volver
a lo simple y lo primero:
escuchar pasar el viento
y aprender a ir más lento.
y del día un campo estrecho,
hasta oír que el monte hablaba
más despacio que el progreso.
Hay camino sin urgencia
por la arena y por el sol,
cada paso es un descanso,
cada hoja, una lección.
Tanto andar para volver
a lo simple y lo primero:
escuchar pasar el viento
y aprender a ir más lento.
