Francisco Rubén Jorquera
Miembro Conocido
Vine a decirles que me voy
no se asusten:
esto le pasa a cualquiera
que comete el error de estar vivo.
Vine a decirles que Jane se ha ido
y sus lágrimas digitales
no van a resucitar a nadie,
ni siquiera a la juventud de París.
Adiós muchachos,
por fin estarán juntos
o tal vez no,
quién lo sabrá,
yo no lo sé
y el sacerdote de la esquina tampoco.
No pidan certificado de reencuentro
en la oficina del más allá:
ahí trabajan sin sistema
desde el Big Bang hasta nuevo aviso.
Se acabaron las fotos en blanco y negro,
los cigarrillos eternos,
las camas deshechas en francés,
las peleas que terminaban en vinilo.
Ustedes lloran en streaming
como si fuera serie de ocho capítulos
y esto es solamente
otro episodio piloto de la muerte
cancelado por baja audiencia.
No la conviertan en estampita,
dejen que descanse
de tanta elegancia obligatoria,
de tanto amor convertido en póster
para estudiantes de cine.
En cualquier caso
este es el parte oficial:
se nos murió otra manera de decir “te amo”
y en su reemplazo
ofrecemos emojis,
likes,
y un minuto de silencio
ruidoso como un solo de batería.

no se asusten:
esto le pasa a cualquiera
que comete el error de estar vivo.
Vine a decirles que Jane se ha ido
y sus lágrimas digitales
no van a resucitar a nadie,
ni siquiera a la juventud de París.
Adiós muchachos,
por fin estarán juntos
o tal vez no,
quién lo sabrá,
yo no lo sé
y el sacerdote de la esquina tampoco.
No pidan certificado de reencuentro
en la oficina del más allá:
ahí trabajan sin sistema
desde el Big Bang hasta nuevo aviso.
Se acabaron las fotos en blanco y negro,
los cigarrillos eternos,
las camas deshechas en francés,
las peleas que terminaban en vinilo.
Ustedes lloran en streaming
como si fuera serie de ocho capítulos
y esto es solamente
otro episodio piloto de la muerte
cancelado por baja audiencia.
No la conviertan en estampita,
dejen que descanse
de tanta elegancia obligatoria,
de tanto amor convertido en póster
para estudiantes de cine.
En cualquier caso
este es el parte oficial:
se nos murió otra manera de decir “te amo”
y en su reemplazo
ofrecemos emojis,
likes,
y un minuto de silencio
ruidoso como un solo de batería.

