Nos soñé,
frente a frente, allí sentados.
En la mesa,
agua fresca y un tostado.
Un mordisco pequeño,
que compartes,
y el deseo
que se adueña de los labios.
Por debajo,
Ocultándonos del mundo,
Nuestros pies
Que juegan al contacto.
Y con cada roce las cosquillas,
que despiertan
los vientres...