No pretendo ser el arte
que se crea por lo eterno,
ni un bosquejo en el cuaderno
melancólico al mirarte,
no seré quién al jurarte
un amor en el invierno
te someta en el averno
solitario por dejarte.
Yo deseo fabricarte
con mi sueño la utopía,
la verdad y fantasía
de este corazón amante...