Soñándote en la despedida de mis versos
como queriendo esclavizarte a un suspiro del alma,
¡acopio de tus labios el perfume de un beso
y de mi tácita congoja, esta humilde plegaria!
Perdóname en las omisiones de "te quieros"
y en los arroyos vacíos de tus aguas,
¡en las ofrendas rotas sobre el...