Quise compartir un jardín de rosas,
tan rojas, tan vivas, tan llenas de mí...
En tus manos se dilataban mis sentidos,
cada uno fue cayendo en silencio.
Silencio eterno, sin quejas, murieron...
El tic-tac de un reloj ajeno al tiempo,
detuvo su marcha, todo terminó, se acabó.
Entre sueños...