Estas ganas de amar que mi alma lleva,
esta dulce sed de amor,
este pasar,
esta infinita dulzura de mi alma,
este afán que tú me has dado,
esta pasión:
no armoniza con mi cuerpo,
no concuerda con la carne
de la cual es prisionera...
¡No, Señor!
Ya quisiera ser del aire...
un clavel de primavera...