El brillo de tus ojos
cómo cristal divino,
concentra miradas
y desbordan pensamientos.
Haces fuego y me incendias.
Niña, cuando te miro
siento el deseo
me acerco y te rodeo.
¡Nada más que hablar!
mi madera conoce tu fuego.
Vamos al infierno de cabeza y,
que tarde el paraíso en llegar.
cómo cristal divino,
concentra miradas
y desbordan pensamientos.
Haces fuego y me incendias.
Niña, cuando te miro
siento el deseo
me acerco y te rodeo.
¡Nada más que hablar!
mi madera conoce tu fuego.
Vamos al infierno de cabeza y,
que tarde el paraíso en llegar.
Última edición:
