• Sabías que puedes registrarte o ingresar a tu cuenta directamente desde facebook con el botón de facebook en la parte superior de la página?

Dolor de mujer

Donde quedó el amor?


Aquello que un día me atrajo hacia ti,
ya no existe en mi.


A solas contigo mi Dios,
mientras mis lágrimas ruedan por mis mejillas,
oculta entre cuatro paredes,
en el más terrible silencio,
en agonía que solo tú, ser supremo lo sabes
moria en mi propia agonía.

Mi fe viene de ti
Dios adorable,
mis fuerzas,
tú, retoño de mi vida, me las das.

A solas he llorado,
mis lágrimas nadie ha calmado,
tan solo vivo mi propia realidad,
y aunque en mi no hay necesidad,
mis fuerzas de a poco se desvanecen.

Un proveedor tengo en mi hogar,
más no es al que amo de verdad,
en la cuna de mi corazón de mujer,
prevalece el anhelo de unas caricias y unos besos,
un tintineo en mis oídos,
palabras tiernas que tanto te cuestan decir
y nunca las veo llegar.

Que difícil es convivir,
y así tratar de sobrevivir
con quien no se ama de verdad,
es toda una soledad,
que de a poco me hace morir.

Mi mente y mi corazón te rechaza,
solo cariño siento por ti,
pero en mi naturaleza de mujer,
y la debilidad de mi necesidad,
acrecentada por tu insistencia,
débil fui y en tus brazos caí.

No hubo besos ni caricias,
no hubo ternura ni deseo,
no existió ninguna delicadeza,
Dios!
Tú sabes que; no es esto lo que quiero,
no hay amor,
solo rudeza.

Mi corazón se atormenta,
tengo que estar en brazos de él,
aunque mi amor
a otro le pertenece.


Autor : Henry Alfaro Abarca.
Poeta Costarricense.
11701038_762669053841795_5073793813005118093_n.jpg
Derechos Reservados
 

SANDRA BLANCO

Administradora - JURADO
Donde quedó el amor?


Aquello que un día me atrajo hacia ti,
ya no existe en mi.


A solas contigo mi Dios,
mientras mis lágrimas ruedan por mis mejillas,
oculta entre cuatro paredes,
en el más terrible silencio,
en agonía que solo tú, ser supremo lo sabes
moria en mi propia agonía.

Mi fe viene de ti
Dios adorable,
mis fuerzas,
tú, retoño de mi vida, me las das.

A solas he llorado,
mis lágrimas nadie ha calmado,
tan solo vivo mi propia realidad,
y aunque en mi no hay necesidad,
mis fuerzas de a poco se desvanecen.

Un proveedor tengo en mi hogar,
más no es al que amo de verdad,
en la cuna de mi corazón de mujer,
prevalece el anhelo de unas caricias y unos besos,
un tintineo en mis oídos,
palabras tiernas que tanto te cuestan decir
y nunca las veo llegar.

Que difícil es convivir,
y así tratar de sobrevivir
con quien no se ama de verdad,
es toda una soledad,
que de a poco me hace morir.

Mi mente y mi corazón te rechaza,
solo cariño siento por ti,
pero en mi naturaleza de mujer,
y la debilidad de mi necesidad,
acrecentada por tu insistencia,
débil fui y en tus brazos caí.

No hubo besos ni caricias,
no hubo ternura ni deseo,
no existió ninguna delicadeza,
Dios!
Tú sabes que; no es esto lo que quiero,
no hay amor,
solo rudeza.

Mi corazón se atormenta,
tengo que estar en brazos de él,
aunque mi amor
a otro le pertenece.


Autor : Henry Alfaro Abarca.
Poeta Costarricense.
Ver el archivo adjunto 5838
Derechos Reservados

Una historia muy sentida Henry y que es mas común de lo que imaginamos,excelentes versos que trasmiten un mundo de sentimientos,un gusto volver a leerte,gracias por compartir,un beso grande.
 

RADIO EN VIVO

Donar

Versos Compartidos en Facebook

Arriba