Vuelven los perros
sueltos de dios sin bozal.
Vuelven sus dentelladas,
a sangre y fuego a matar.
Mercaderes de oro y diamantes,
no les importa nada.
¿Veis ahora la razón?
En extrema situación,
el hombre que posee oro y cobre,
lo convierte en hierro y,
lo reparte sin más.
sueltos de dios sin bozal.
Vuelven sus dentelladas,
a sangre y fuego a matar.
Mercaderes de oro y diamantes,
no les importa nada.
¿Veis ahora la razón?
En extrema situación,
el hombre que posee oro y cobre,
lo convierte en hierro y,
lo reparte sin más.
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