Francisco Escobar Bravo
Miembro Conocido
Ante esta angustiosa escena
que es el mundo, me sonrío.
Cada cual marcha a su avío,
sólo atento a su faena
sin importarle la ajena.
Lo dejó Balzac escrito,
por ser sabio y erudito,
en su gran Comedia Humana:
No hay hermano ni hay hermana,
ni el prójimo importa un pito.
¡Cómo se engaña a la gente
en cuanto ocasión existe!
¡Cómo resulta de triste
ese trato indiferente
aun hasta a un mismo pariente!
Es la crueldad de la vida,
es la inocencia perdida,
el porqué de gente sola.
Pues todos van a su bola
y el llanto ajeno se olvida.
Sólo interesa lo tuyo,
de los demás nada importa.
y apenas si se soporta
cuando te cuentan lo suyo:
Se escucha como un murmullo.
- ¡Pues vaya una serenata!
Ya me están dando la lata. –
Es todo lo que se piensa.
¡Ésa es la bondad inmensa
de quien no roba ni mata!
Eso ya indica ser bueno.
No hablemos del que asesina,
que ese costal de otra harina
está totalmente lleno
y a cuanto afirmo es ajeno.
Hablo de aquél que no engaña
porque carece de maña
u ocasión no le han brindado.
Pues tened mayor cuidado
con gente de esa calaña..
Que resulta peligrosa
si la ocasión se presenta.
Pues pueden poner en venta,
cual no quisiera la cosa,
su madre, hermana o esposa.
Todo es cuestión del dinero
que le ofrezcan y el esmero
con que le tiente el Demonio.
Si se aumenta el patrimonio,
¿para qué ser caballero?
Ésta es la Humana Comedia,
que un francés dejara escrita.
Más importante es la guita,
si es que Dios no lo remedia,
que esta funesta tragedia.
Con estos versos termino,
no quiero herir al vecino
ni aburrir a mis lectores.
Decid si es verdad, señores,
cuanto dije o desatino.
Porque todo es muy probable,
aunque yo no lo comprendo.
Quizás porque sí me vendo
ante una sonrisa amable,
y no por echarme un cable
del oro más fino y puro.
Puedo resultar muy duro,
aunque ofender no quisiera.
Pero soy de esa madera,
¡en verdad os lo aseguro!
que es el mundo, me sonrío.
Cada cual marcha a su avío,
sólo atento a su faena
sin importarle la ajena.
Lo dejó Balzac escrito,
por ser sabio y erudito,
en su gran Comedia Humana:
No hay hermano ni hay hermana,
ni el prójimo importa un pito.
¡Cómo se engaña a la gente
en cuanto ocasión existe!
¡Cómo resulta de triste
ese trato indiferente
aun hasta a un mismo pariente!
Es la crueldad de la vida,
es la inocencia perdida,
el porqué de gente sola.
Pues todos van a su bola
y el llanto ajeno se olvida.
Sólo interesa lo tuyo,
de los demás nada importa.
y apenas si se soporta
cuando te cuentan lo suyo:
Se escucha como un murmullo.
- ¡Pues vaya una serenata!
Ya me están dando la lata. –
Es todo lo que se piensa.
¡Ésa es la bondad inmensa
de quien no roba ni mata!
Eso ya indica ser bueno.
No hablemos del que asesina,
que ese costal de otra harina
está totalmente lleno
y a cuanto afirmo es ajeno.
Hablo de aquél que no engaña
porque carece de maña
u ocasión no le han brindado.
Pues tened mayor cuidado
con gente de esa calaña..
Que resulta peligrosa
si la ocasión se presenta.
Pues pueden poner en venta,
cual no quisiera la cosa,
su madre, hermana o esposa.
Todo es cuestión del dinero
que le ofrezcan y el esmero
con que le tiente el Demonio.
Si se aumenta el patrimonio,
¿para qué ser caballero?
Ésta es la Humana Comedia,
que un francés dejara escrita.
Más importante es la guita,
si es que Dios no lo remedia,
que esta funesta tragedia.
Con estos versos termino,
no quiero herir al vecino
ni aburrir a mis lectores.
Decid si es verdad, señores,
cuanto dije o desatino.
Porque todo es muy probable,
aunque yo no lo comprendo.
Quizás porque sí me vendo
ante una sonrisa amable,
y no por echarme un cable
del oro más fino y puro.
Puedo resultar muy duro,
aunque ofender no quisiera.
Pero soy de esa madera,
¡en verdad os lo aseguro!
