Antonio Jurado
Miembro Conocido

Este poema lo podéis encontrar en la página 98 de mi libro Quizás era una ilusión, de Ediciones Palibrio. ISBN 978-1-4633-4811-2
LAS FLORES DE MI JARDÍN
Hace ya tiempo que tuve
un jardín lleno de flores.
Tan preciosas las tenía
que yo la envidia veía
en los demás, cada día
al contemplar sus colores.
Un día planté una rosa,
de terciopelo, preciosa,
y ya de tanto cuidarla
acabé al fin por amarla
y olvidé las anteriores.
Le decía frases de amor
hablándole con dulzura.
Tan bella y frágil, tan pura,
¡que hermosa era aquella flor!
Y fui dejando de lado
de las demás el cuidado
debido a mi obcecación.
La tristeza las vencía
se sintieron desvalidas
y murieron de dolor.
Dolidas sintieron celos,
se secaron y en el suelo
quedaron sin mi cuidado
y yo, pobre enamorado
las vi perder su color.
Quedé solo con mi rosa
que cada día más hermosa
brillaba en su resplandor.
Pero nunca he olvidado
que el estar enamorado
te hace perder el control
Que las cosas que querías
desprecias con alegría
si te sientes ganador
y los demás corazones
fallecen en las prisiones
del desprecio y sinrazón.
Puede que algún día me paguen
con esa amarga moneda,
aunque espero no pasar
tal dolor ni tanta pena.
Antonio Jurado - España
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