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Miembro Conocido
Dos llamas se juntaron esa noche
en el fuego abrasador de nuestros cuerpos
y al ruego de tu boca despidieron
chispas de amor en la quietud de nuestros labios.
Eterno fue el momento y la pasiòn,
desbordante el deseo y el placer,
tu dulce miel bebì desesperado
de tus labios, y de tu flor de embrujo;
mientras dos golondrinas solitarias
volar quisieron a anidar mi boca.
¡Oh, bella y càndida mujer!
mi verso es el perfume que te aroma
hipnotizado por tu màgica hermosura
y el abismo de encantos que guardas en tu cuerpo
¡Infinita gema de bellos primores!
que encierras tu luz de alegre esperanza,
guardas un misterio de amor e ilusiones
para hacer soñar a los corazones
vivir con tu amor idilio de flores.
Eterna soñadora, de amor inmaculado,
no hay amarga existencia que arrastre tu conciencia
pues vives el amor, con amorosa calma.
10/06/2015
Ysidro Parra - Venezuela
Reservados Derechos de Autor.
en el fuego abrasador de nuestros cuerpos
y al ruego de tu boca despidieron
chispas de amor en la quietud de nuestros labios.
Eterno fue el momento y la pasiòn,
desbordante el deseo y el placer,
tu dulce miel bebì desesperado
de tus labios, y de tu flor de embrujo;
mientras dos golondrinas solitarias
volar quisieron a anidar mi boca.
¡Oh, bella y càndida mujer!
mi verso es el perfume que te aroma
hipnotizado por tu màgica hermosura
y el abismo de encantos que guardas en tu cuerpo
¡Infinita gema de bellos primores!
que encierras tu luz de alegre esperanza,
guardas un misterio de amor e ilusiones
para hacer soñar a los corazones
vivir con tu amor idilio de flores.
Eterna soñadora, de amor inmaculado,
no hay amarga existencia que arrastre tu conciencia
pues vives el amor, con amorosa calma.
10/06/2015
Ysidro Parra - Venezuela
Reservados Derechos de Autor.
