El poeta es un duende que vive jugando
con un dejo triste de notas perdidas;
y es un viejo errante que camina lento
dejando anatemas de su alma herida.
El poeta es un duende que disputa sueños
de hazañas ungido, es viaje y partida.
Y en su ágil goce de manos pueriles
rememora ingenuo...
Un viaje a los sentidos
Me toma la mano y me lleva la mar
hacia un ocio infinito de lujuria infernal;
acarician sus soles los delicados cuerpos,
con sus olas menea las privadas siluetas
y recorro su mundo de nervios extinguidos
y me lleva el olvido otra vez a vagar...
El tiempo, primitiva...
;) jaja me has alegrado el día con este texto. Muy bueno realmente. Seguiré leyéndote de a poco.
Gracias por compartir esto que, sin dudas, desprende sonrisas. Pero, creo que bien se puede tomar como tema de reflexión además
Hay ocasiones en que nos sentimos solos, aún estando rodeados de personas. Me ha ocurrido. Y en ese caminar aparecen sin dudas, las dificultades a lo que tu metaforicamente bien describes como "riscos" y demás.
Grato leerte, estimada poeta