CUPIDO
Tengo el pecho aromado de azucenas,
la garganta de arpegios inundada,
¡es el amor que corre por mis venas!,
¡es la luz encendida en mi morada!
Ascendí como verde enredadera,
hasta el campo cubierto de avecillas,
dejé que el sol al alma se prendiera
y en mi ser alojara sus semillas...