excelentes versos Gerardo, me encanta esta parte, Morir en ti es tocar la luna en cuarto creciente sin acariciarla,
pues tú mujer, fuiste la artífice de este instante,
donde morir en ti fue ¡conocer la vida y la muerte!
en un par de segundos en las agujas del reloj.
un placer leerte, besos