El poema tiembla en la pluma
comienza a nacer en la mañana,
se hace sol, navega por los amores,
dejando esperanza, que clama.
Al poema hay que mimarlo
y dejarlo salir en alborada,
raíz engendrado en el tallo,
que queda prendido en el alma.
Hay que leerlo y darle forma
de sueños, quimeras y...