I
¿Por qué no imaginar un Dios que baile?
El padre viaja al pulso de la urna.
Ceniza, tal vez cuerpo de mi huella.
Su voz, campana y humo, nuestro templo.
Hay clavos de madera entre las manos.
Imágenes. Las nucas van en fila.
II
La luz toca las nucas de la fila.
Si fe es imaginar, que siga el...