Francisco Escobar Bravo
Miembro Conocido
¡Quién pudiera lograr, como de joven,
sentir aquel vigor, loca energía..!
Si pactase, tal vez, con el Demonio,
quizás lo lograría.
¿Para qué?, me pregunto. ¿Más mujeres,
más disgustos, más líos todavía?
Más engaños y burlas y abandonos
seguro que sufría.
Mas ya sé que el porqué de mis fracasos
tiene base en mi pobre economía.
Siendo rico ninguna se alejaba...
¡Cuánta sabiduría!
Los años me la han dado, no lo dudo.
Y si viviese mil más que sabría.
Pero amor por dinero es, a mi juicio,
una cosa muy fría.
Un instante de sexo sí se compra.
Bien barato, recuerdo, se vendía.
Y te dicen que no... ¡Si la más casta
por copas se vendía!
Mas no quise yo usar de aquellos trucos,
preferí no echar mano a la alcancía.
Hoy recuerdo bastantes ocasiones,
mas no recuerdo el día.
Me llamaron Tenorio... ¡Exagerados!
Como mucho, si acaso, Luis Mejía.
Pero no, ¡que tampoco!, digo cosas
que callar debería.
Que el silencio es muy grato compañero,
es amigo tan fiel que en uno fía
sus secretos más grandes y te presta
su grata compañía.
sentir aquel vigor, loca energía..!
Si pactase, tal vez, con el Demonio,
quizás lo lograría.
¿Para qué?, me pregunto. ¿Más mujeres,
más disgustos, más líos todavía?
Más engaños y burlas y abandonos
seguro que sufría.
Mas ya sé que el porqué de mis fracasos
tiene base en mi pobre economía.
Siendo rico ninguna se alejaba...
¡Cuánta sabiduría!
Los años me la han dado, no lo dudo.
Y si viviese mil más que sabría.
Pero amor por dinero es, a mi juicio,
una cosa muy fría.
Un instante de sexo sí se compra.
Bien barato, recuerdo, se vendía.
Y te dicen que no... ¡Si la más casta
por copas se vendía!
Mas no quise yo usar de aquellos trucos,
preferí no echar mano a la alcancía.
Hoy recuerdo bastantes ocasiones,
mas no recuerdo el día.
Me llamaron Tenorio... ¡Exagerados!
Como mucho, si acaso, Luis Mejía.
Pero no, ¡que tampoco!, digo cosas
que callar debería.
Que el silencio es muy grato compañero,
es amigo tan fiel que en uno fía
sus secretos más grandes y te presta
su grata compañía.
