Francisco Escobar Bravo
Miembro Conocido
¿Volverán de mi seno a renacer
las cenizas cual escribiera un día?
Imposible no hay nada, mas la muerte
es el fin de la vida.
Y me vienes a ver a estas alturas,
cuando ya se acabó cuanto me inspira...
¡Si la Musa quisiera darme tiempo!
¿Pero será tan pía?
Para mí que sospecho no ha de serlo,
aunque siempre me quiso y fue mi amiga,
pero el tiempo pasó y está cansada
de mis tantas mentiras.
Probaré si escribiendo la convenzo
y me da la ocasión de hacerte mía.
Pero dudo que acceda. Que a menudo
ni lo logro con Rimas.
A ver, dime, morena, si lo sabes,
cómo poder decirle que permita
que me des muchos besos con tus labios
que manan ambrosía.
Háblale sin temor, como tú sabes.
Cuéntale sólo engaños, fruslerías,
de mujer a mujer, pues en ardides
tú puedes ser más lista.
Y así, juntos, podremos el camino
seguir hasta el final, cuando a la cita
me deba presentar sin una excusa
que la Parca me admita.
las cenizas cual escribiera un día?
Imposible no hay nada, mas la muerte
es el fin de la vida.
Y me vienes a ver a estas alturas,
cuando ya se acabó cuanto me inspira...
¡Si la Musa quisiera darme tiempo!
¿Pero será tan pía?
Para mí que sospecho no ha de serlo,
aunque siempre me quiso y fue mi amiga,
pero el tiempo pasó y está cansada
de mis tantas mentiras.
Probaré si escribiendo la convenzo
y me da la ocasión de hacerte mía.
Pero dudo que acceda. Que a menudo
ni lo logro con Rimas.
A ver, dime, morena, si lo sabes,
cómo poder decirle que permita
que me des muchos besos con tus labios
que manan ambrosía.
Háblale sin temor, como tú sabes.
Cuéntale sólo engaños, fruslerías,
de mujer a mujer, pues en ardides
tú puedes ser más lista.
Y así, juntos, podremos el camino
seguir hasta el final, cuando a la cita
me deba presentar sin una excusa
que la Parca me admita.
