Francisco Escobar Bravo
Miembro Conocido
Alejandro, con un par
al maltratador riñó,
dos guantazos no le dió
por mayor lío no armar.
¡Ése sí es un ejemplar
de caballero español!
No se marcó ni un farol
ni miró para otro lado,
cojones ha demostrado
mas sin perder el control.
¡Vaya lujo de paisano,
español y madrileño!
Siempre gentil y risueño,
¡quisiera estrechar tu mano!
Siempre al público cercano
observó la cobardía
de un truhán el otro día,
se bajó del escenario,
se acercó hasta su contrario
e imagino lo que dijo:
- ¡Estate quieto ya, pijo,
maltratador y corsario! -
Demostró así la hidalguía
de este pueblo y de esta casta
que sabe decir: - ¡Ya basta,
se acabó tu felonía! -.
Quedan hombres todavía
capaces de dar la cara,
cosa cada vez más rara,
defendiendo a la mujer.
Solamente hay que tener
un buen par y no una vara.
al maltratador riñó,
dos guantazos no le dió
por mayor lío no armar.
¡Ése sí es un ejemplar
de caballero español!
No se marcó ni un farol
ni miró para otro lado,
cojones ha demostrado
mas sin perder el control.
¡Vaya lujo de paisano,
español y madrileño!
Siempre gentil y risueño,
¡quisiera estrechar tu mano!
Siempre al público cercano
observó la cobardía
de un truhán el otro día,
se bajó del escenario,
se acercó hasta su contrario
e imagino lo que dijo:
- ¡Estate quieto ya, pijo,
maltratador y corsario! -
Demostró así la hidalguía
de este pueblo y de esta casta
que sabe decir: - ¡Ya basta,
se acabó tu felonía! -.
Quedan hombres todavía
capaces de dar la cara,
cosa cada vez más rara,
defendiendo a la mujer.
Solamente hay que tener
un buen par y no una vara.
