Francisco Escobar Bravo
Miembro Conocido
A la mujer despechada
se la conoce de lejos,
te mira con mala sombra
por no conocer su lecho.
¡Pero si nada te dije
que en verdad no fuese cierto...!
Nos separan muchos años
y no se trata de un cuento.
Que ya treinta yo tenía
cuando al mundo te trajeron
y hoy que te encuentras tú joven
resulta que soy yo un viejo.
De nada tengo la culpa.
Digo más: - ¡Mucho te aprecio! -.
Y que hasta pude quererte
es también muy verdadero.
Mas se me pasó el arroz
por nacer tan a destiempo
y no sirvo para nada,
ya sólo sé escribir versos.
¿Es que no existe en tu tierra
quien también consiga hacerlos?
¡Y más bellos que los míos..!
Puede... ¡Aunque pocos, sostengo!
Que la fama de un poeta
no se vende de estraperlo
y aunque yo no soy famoso
acaso no tengo precio.
Busca, seguro que encuentras
ese amor que, insisto terco,
puedes hallar en tus lares
más joven, con más efecto.
se la conoce de lejos,
te mira con mala sombra
por no conocer su lecho.
¡Pero si nada te dije
que en verdad no fuese cierto...!
Nos separan muchos años
y no se trata de un cuento.
Que ya treinta yo tenía
cuando al mundo te trajeron
y hoy que te encuentras tú joven
resulta que soy yo un viejo.
De nada tengo la culpa.
Digo más: - ¡Mucho te aprecio! -.
Y que hasta pude quererte
es también muy verdadero.
Mas se me pasó el arroz
por nacer tan a destiempo
y no sirvo para nada,
ya sólo sé escribir versos.
¿Es que no existe en tu tierra
quien también consiga hacerlos?
¡Y más bellos que los míos..!
Puede... ¡Aunque pocos, sostengo!
Que la fama de un poeta
no se vende de estraperlo
y aunque yo no soy famoso
acaso no tengo precio.
Busca, seguro que encuentras
ese amor que, insisto terco,
puedes hallar en tus lares
más joven, con más efecto.
