Francisco Escobar Bravo
Miembro Conocido
Escuchando tu voz algo he sentido
que vibraba con fuerza en mi interior.
Una especie de golpe o un latido
proclamando mi amor.
No quisiera soñar sin esperanzas,
pues le temo a morir sin conocerte,
pero puedo decir sólo alabanzas
sobre ti hasta mi muerte.
¡He perdido mis años esperando
y a mi vera te acercas siendo viejo!
Mala suerte tuvimos. Ves, mirando,
tan sólo mi reflejo.
Más quisiera que vieses, vida mía,
a aquel joven que fui, a aquel vibrante,
derrochando mis fuerzas noche y día
y siempre un buen amante.
Pero tarde has llegado, niña amada.
amor de mi vejez, sueño inaudito.
Pasaré junto a ti como si nada.
Mi sino estaba escrito.
Si ves mirando al cielo alguna estrella
que jamás antes vieras manda un beso,
porque puede que viva yo ya en ella
de tus amores preso.
Moriré, pues hacerlo es ley de vida,
mas si quedan los versos que hoy escribo
tú sabrás que este anciano no te olvida,
que para ti estoy vivo.
que vibraba con fuerza en mi interior.
Una especie de golpe o un latido
proclamando mi amor.
No quisiera soñar sin esperanzas,
pues le temo a morir sin conocerte,
pero puedo decir sólo alabanzas
sobre ti hasta mi muerte.
¡He perdido mis años esperando
y a mi vera te acercas siendo viejo!
Mala suerte tuvimos. Ves, mirando,
tan sólo mi reflejo.
Más quisiera que vieses, vida mía,
a aquel joven que fui, a aquel vibrante,
derrochando mis fuerzas noche y día
y siempre un buen amante.
Pero tarde has llegado, niña amada.
amor de mi vejez, sueño inaudito.
Pasaré junto a ti como si nada.
Mi sino estaba escrito.
Si ves mirando al cielo alguna estrella
que jamás antes vieras manda un beso,
porque puede que viva yo ya en ella
de tus amores preso.
Moriré, pues hacerlo es ley de vida,
mas si quedan los versos que hoy escribo
tú sabrás que este anciano no te olvida,
que para ti estoy vivo.
