Francisco Escobar Bravo
Miembro Conocido
Mujer que un hijo pariste,
dando a la luz nueva vida,
no te apures si te olvida,
no te pongas, mujer, triste.
Tú tu labor ya cumpliste.
del mundo la más hermosa,
permite rodar la cosa
y, si cumplir él no sabe,
deja navegar su nave
por esa mar procelosa.
Ya tornará hacia tus lares
pidiendo calma y cariño,
igual que cuando fue niño,
harto ya de andar los mares.
Te colmará de alamares,
se te postrará de hinojos
besando tus labios rojos,
hoy ya mustios por la edad
Sé clemente y ten piedad,
no le muestres tus enojos.
¡Pobre del hijo malvado
que a su madre no respeta!
Tendrá el alma siempre inquieta
por cometer tal pecado.
Mas la mujer, con agrado,
siempre le recibirá.
A amarle dispuesta está
y a canjear por bondades
del mal hijo las maldades,
Ella siempre amor dará.
¡Ay, madre, pronto partiste
con la falta que me hacías!
Ya no te tengo más días
desde aquél en que te fuiste.
Tu le brindaste el alpiste
de tu leche maternal
a ese chico, aquel chaval.
¡Bendita por siempre seas!
¡Sálvame de las mareas,
las olas y el temporal!
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