Francisco Escobar Bravo
Miembro Conocido
Adán retó al Señor y esa condena
sumió a la Humanidad en pesadumbre;
atándola con recia y cruel cadena
por óxido cubierta, orín y herrumbre.
- ¡Trabaja con ardor, sufre tu pena!
La noche te cegó, no hay quien te alumbre;
muy poco durará la Luna llena
y el frío te ha de helar aunque hagas lumbre.
Sudor sobre tu frente la faena
hará brotar el Sol. Como es costumbre,
bien cara pagarás comida y cena.
Trabaja con afán y mansedumbre.
Saliste de la tierra y a su arena
habrás de retornar. La incertidumbre
es cuándo has de morir. ¡Aquella escena
rodar te hizo a la sima de la cumbre! –
Así la voz habló de un Dios tonante
al hombre temeroso; y le maldijo.
Mas luego, bondadoso, dijo amante:
- Dispuesto a redimirte tengo un Hijo. -.
Y cuentan las historias que fue cierto,
que vino por salvarnos. Fue un fracaso.
Después de tal acción, una vez muerto,
seguimos sin hacerle el menor caso.
sumió a la Humanidad en pesadumbre;
atándola con recia y cruel cadena
por óxido cubierta, orín y herrumbre.
- ¡Trabaja con ardor, sufre tu pena!
La noche te cegó, no hay quien te alumbre;
muy poco durará la Luna llena
y el frío te ha de helar aunque hagas lumbre.
Sudor sobre tu frente la faena
hará brotar el Sol. Como es costumbre,
bien cara pagarás comida y cena.
Trabaja con afán y mansedumbre.
Saliste de la tierra y a su arena
habrás de retornar. La incertidumbre
es cuándo has de morir. ¡Aquella escena
rodar te hizo a la sima de la cumbre! –
Así la voz habló de un Dios tonante
al hombre temeroso; y le maldijo.
Mas luego, bondadoso, dijo amante:
- Dispuesto a redimirte tengo un Hijo. -.
Y cuentan las historias que fue cierto,
que vino por salvarnos. Fue un fracaso.
Después de tal acción, una vez muerto,
seguimos sin hacerle el menor caso.
