Henry Alfaro
Miembro Conocido
Muchas veces tan solo quisiera notar tu calor
sin la penumbra de sentir temor,
O tan solo gritar nuestro amor
sin la necesidad de descifrar el qué dirán.
Alondra triste que veo sollozar
Y de tu nido como alma enamorada
te veo suspirar
ya casi muy pronta a volar
No quise enamorarme
extraño la pasión
¡No quiero equivocarme!
Si debo triturar cada lágrima de nuestro romance
es para escribir en tu pétalo de amor
aquella nuestra más bella historia
de aquél afecto de cariño y ternura
como torbellino de pasión.
Quiero embriagarme de suspiros locos,
beber del éxtasis de tus labios,
mirar tus ojos, mientras nuestra piel se escarcha.
Simplemente, derretirse perdiendo la razón
y enloquecer sintiendo tu corazón.
Si de mármol es tu figura terrenal
como diosa te adoraré.
Me robé tu amor que desciende del infinito
¿Que dirá el universo del ultraje que cometí?
Si de su inmensidad, le robé polvo de granito
para hacer de ti, algo bello y bonito.
Bajo las estrellas me confundió tu mirar
y en un laberinto de caricias
un mimo no se hizo esperar
No debo llorar sin rebelar,
ni revelar mi absoluta entrega
éxtasis de un caos,
en donde se refugia mi alma enamorada.
Autor Henry Alfaro Abarca.
sin la penumbra de sentir temor,
O tan solo gritar nuestro amor
sin la necesidad de descifrar el qué dirán.
Alondra triste que veo sollozar
Y de tu nido como alma enamorada
te veo suspirar
ya casi muy pronta a volar
No quise enamorarme
extraño la pasión
¡No quiero equivocarme!
Si debo triturar cada lágrima de nuestro romance
es para escribir en tu pétalo de amor
aquella nuestra más bella historia
de aquél afecto de cariño y ternura
como torbellino de pasión.
Quiero embriagarme de suspiros locos,
beber del éxtasis de tus labios,
mirar tus ojos, mientras nuestra piel se escarcha.
Simplemente, derretirse perdiendo la razón
y enloquecer sintiendo tu corazón.
Si de mármol es tu figura terrenal
como diosa te adoraré.
Me robé tu amor que desciende del infinito
¿Que dirá el universo del ultraje que cometí?
Si de su inmensidad, le robé polvo de granito
para hacer de ti, algo bello y bonito.
Bajo las estrellas me confundió tu mirar
y en un laberinto de caricias
un mimo no se hizo esperar
No debo llorar sin rebelar,
ni revelar mi absoluta entrega
éxtasis de un caos,
en donde se refugia mi alma enamorada.
Autor Henry Alfaro Abarca.
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