Francisco Escobar Bravo
Miembro Conocido
En los mismos umbrales de mi muerte
un amor sin igual me han ofrecido,
una loca ilusión, un sinsentido...
¡Es que tengo, en verdad, muy mala suerte!
Es platónico, sí, pero tan fuerte
como aquellos que antaño ya he tenido.
Te hallarás con un cuerpo malherido
que ni fuerzas tendrá para quererte.
¿Cómo puedes pensar, tú, mi pequeña,
que te pueda querer siendo tan viejo,
cuando tengo rendida ya mi enseña
y mi barco carece de aparejo?
Es mejor que me olvides, hondureña.
Hazme caso, que es sabio mi consejo.
Del Destino me quejo
por fijar tan tardía tu llegada.
En mis manos no está ya cambiar nada.
un amor sin igual me han ofrecido,
una loca ilusión, un sinsentido...
¡Es que tengo, en verdad, muy mala suerte!
Es platónico, sí, pero tan fuerte
como aquellos que antaño ya he tenido.
Te hallarás con un cuerpo malherido
que ni fuerzas tendrá para quererte.
¿Cómo puedes pensar, tú, mi pequeña,
que te pueda querer siendo tan viejo,
cuando tengo rendida ya mi enseña
y mi barco carece de aparejo?
Es mejor que me olvides, hondureña.
Hazme caso, que es sabio mi consejo.
Del Destino me quejo
por fijar tan tardía tu llegada.
En mis manos no está ya cambiar nada.
