• Sabías que puedes registrarte o ingresar a tu cuenta directamente desde facebook con el botón de facebook en la parte superior de la página?

Anécdotas de un poeta - 3 . EL 2 DE MAYO

EL 2 DE MAYO

El 2 de mayo de 1808, siendo Rey de España el monarca Carlos IV, nuestro país era aliado de Francia y de su emperador Napoleón Bonaparte en una alianza ficticia que tanto Carlos IV, uno de los más inútiles monarcas españoles, mantenido en su cargo por su valido Manuel Godoy, - un apuesto Guardia de Corps elevado a ese rango por ser amante de la Reina y hasta, posiblemente, del mismo Rey, en contra de las conjuras de su propio hijo Fernando por hacerse con el trono - como su hijo y el valido mantenían con EL GRAN CORSO.

Napoleón era por entonces el dueño absoluto de Europa, acababa de derrotar a rusos y austriacos en Austerlitz en diciembre de 1805 y el único rival más o menos a la altura de las fuerzas napoleónicas era Inglaterra, cuya Armada a su vez derrotó en octubre de ese año a la flota hispano francesa en Trafalgar.

Dejando al margen esa derrota naval, las tropas francesas nunca habían encontrado un enemigo capaz de detenerlas. Bonaparte le puso como excusa a Carlos IV que deseaba invadir Portugal, aliada de los ingleses, y teatralmente le pidió permiso para que sus ejércitos atravesasen España para dirigirse al territorio portugués. Pero la realidad era muy otra: El emperador francés había decidido hacerse con el trono de España ante la incapacidad de su Rey y la contienda familiar existente con su primogénito. Igual que había hecho con otros países decidió poner al frente de España, guiado por su ambición sin límites, a alguno de sus familiares.

Para ello hace entrar en nuestro país un gran ejército bajo las órdenes del Mariscal Joaquín Murat, cuñado suyo. Las tropas francesas, en lugar de marchar hacia el país luso, se estacionan sobre todo alrededor de Madrid con idea de controlar la situación y con promesas y engaños atrae al padre y al hijo a Bayona donde les obliga a abdicar a ambos. Anteriormente, las tropas francesas han tomado las ciudades de Pamplona, Valencia, Barcelona y Santander.

En primer lugar hace abdicar a Carlos IV a favor de su hijo, el futuro Fernando VII, – llamado el Rey Felón, generalmente, aunque muchos le llaman de una forma bastante más grosera basándose en los amores de su madre la Reina con Godoy y la más que posible paternidad de alguno de sus hermanos por parte de éste y por su posterior comportamiento con el pueblo español -, más tarde obliga a abdicar al hijo a favor nuevamente del padre y por fin “convence” al repuesto Carlos IV en cederle los derechos a la Corona Española en su propio favor. Y así los mantiene entretenidos hasta el final de la contienda que sin saberlo ellos ha comenzado ya.

Efectivamente, en la mañana del día 2 de mayo de 1808 – lunes como este año – los madrileños se han ido concentrando alrededor del Palacio Real. Ha corrido la voz de que los franceses pretenden llevarse al último Infante que queda en el Palacio, Francisco de Paula. Sus hermanos mayores ya han sido trasladados fuera de Madrid, camino de Francia.

El pueblo estaba más que harto de sus monarcas tras el llamado Motín de Aranjuez, en el cual se depuso a Manuel Godoy. Pero el respeto y el fervor por la familia real era en aquellos tiempos de analfabetismo e ignorancia eran totales. Entonces es cuando un tal José Blas de Molina, partidario del Infante don Fernando, lanza un grito tan famoso como el de Rodrigo de Triana al divisar las costas de El Salvador. - ¡Tierra a la vista! – gritó aquél. - ¡Que nos lo llevan!, grita este otro. Y el pueblo arremete contra las tropas que custodian más que protegen el Palacio de Oriente.

El Mariscal Murat no es ajeno totalmente a esta maniobra, sino más bien el forjador de la misma. Él cree que su cuñado va a nombrarle Rey de España, nombramiento que recaerá más tarde en Manuel Bonaparte, y hace que sus agitadores se mezclen con el pueblo azuzándole a la lucha. Y los madrileños, armados solamente con navajas y otros utensilios aparte de algunas armas de fuego, se enfrentan al mejor ejército del mundo.

En las celebraciones que se celebran con motivo de este aniversario toma parte el Ejército español, como indicando que fue quien encabezó la rebelión, pero la realidad es que excepto el Parque de Artillería de Monteleón – en el que se encuentran los capitanes
Daoiz y Velarde y al que se incorpora el enfermo teniente Jacinto Ruiz al mando de una compañía de fusileros - los militares españoles a excepción de casos muy aislados permanecieron acuartelados por orden de sus jefes y sin participar en la lucha callejera en la que solamente participó el pueblo madrileño y un número no bien conocido de presos de la Cárcel Real inclusive.

Asimismo, la mayor parte de la Nobleza y de la burguesía se mantuvo al margen.
Murat hizo una demostración de fuerza seguramente innecesaria en su afán de demostrar a los españoles quiénes eran en realidad
los dueños de España. En la Puerta del Sol cargó la caballería de los mamelucos, mercenarios egipcios, y los “manolos” y “manolas” les hicieron frente con sus grandes navajas cabriteras y poco más aparte de sus redaños. En la noche del día 3 las represalias francesas fueron terribles, celebrándose los fusilamientos de todos los detenidos. Ambos momentos, La carga de los mamelucos y los citados fusilamientos fueron plasmados excepcionalmente por el gran pintor don Francisco de Goya y Lucientes. Al final de este artículo podrán contemplarlos, aunque son mundialmente conocidos. Los dos cuadros adornan las paredes de El Museo del Prado.

Lo que se puede percibir al contemplarlos es la tranquilidad de la que gozó el pintor para tomar sus apuntes, lo cual corrobora mi afirmación anterior de que la burguesía se mantuvo al margen de la encarnizada lucha.

La noticia del levantamiento llega al madrileño pueblo de Móstoles ese mismo día y sus dos alcaldes, dos por causas que no vienen al caso explicar, hacen pregonar el famoso Bando en que, textualmente, dicen: - ¡Españoles, la Patria está en peligro! ¡Acudid a salvarla! -. Y declararon la guerra al poderoso imperio francés.

Así comenzó la llamada Guerra de la Independencia sobre la cual hay abundantísima bibliografía, novelas y poemas. Pero sospecho que una de las obras literarias más conocidas es ésta, de Bernardo López:
ODA AL 2 DE MAYO

Oigo, patria, tu aflicción,
y escucho el triste concierto
que forman, tocando a muerto,
la campana y el cañón;
sobre tu invicto pendón
miro flotantes pendones,
y oigo alzarse a otras regiones
en estrofas funerarias,
de la iglesia las plegarias,
y del arte las canciones.
Lloras, porque te insultaron
los que su amor te ofrecieron
¡a ti, a quien siempre temieron
porque tu gloria admiraron;
a ti, por quien se inclinaron
los mundos de zona a zona;
a ti, soberbia matrona
que, libre de extraño yugo,
no has tenido más verdugo
que el peso de tu corona!
Doquiera la mente mía
sus alas rápidas lleva,
allí un sepulcro se eleva
contando tu valentía.
Desde la cumbre bravía
que el sol indio tornasola,
hasta el África, que inmola
sus hijos en torpe guerra,
¡no hay un puñado de tierra
sin una tumba española!
Tembló el orbe a tus legiones,
y de la espantada esfera
sujetaron la carrera
las garras de tus leones.
Nadie humilló tus pendones
ni te arrancó la victoria;
pues de tu gigante gloria
no cabe el rayo fecundo,
ni en los ámbitos del mundo,
ni en el libro de la historia.
Siempre en lucha desigual
cantan tu invicta arrogancia,
Sagunto, Cádiz, Numancia,
Zaragoza y San Marcial.
En tu suelo virginal
no arraigan extraños fueros;
porque, indómitos y fieros,
saben hacer sus vasallos
frenos para sus caballos
con los cetros extranjeros.
Y aún hubo en la tierra un hombre
que osó profanar tu manto.
¡Espacio falta a mi canto
para maldecir su nombre!
Sin que el recuerdo me asombre,
con ansia abriré la historia;
¡presta luz a mi memoria!
y el mundo y la patria, a coro,
oirán el himno sonoro
de tus recuerdos de gloria.
Aquel genio de ambición
que, en su delirio profundo,
cantando guerra, hizo al mundo
sepulcro de su nación,
hirió al ibero león
ansiando a España regir;
y no llegó a percibir,
ebrio de orgullo y poder,
que no puede esclavo ser,
pueblo que sabe morir.
¡Guerra! clamó ante el altar
el sacerdote con ira;
¡guerra! repitió la lira
con indómito cantar:
¡guerra! gritó al despertar
el pueblo que al mundo aterra;
y cuando en hispana tierra
pasos extraños se oyeron,
hasta las tumbas se abrieron
gritando: ¡Venganza y guerra!
La virgen, con patrio ardor,
ansiosa salta del lecho;
el niño bebe en su pecho
odio a muerte al invasor;
la madre mata su amor,
y, cuando calmado está,
grita al hijo que se va:
"¡Pues que la patria lo quiere,
lánzate al combate, y muere:
tu madre te vengará!"
Y suenan patrias canciones
cantando santos deberes;
y van roncas las mujeres
empujando los cañones;
al pie de libres pendones
el grito de patria zumba
y el rudo cañón retumba,
y el vil invasor se aterra,
y al suelo le falta tierra
para cubrir tanta tumba!
¡Mártires de la lealtad,
que del honor al arrullo
fuisteis de la patria orgullo
y honra de la humanidad,
¡en la tumba descansad!
que el valiente pueblo ibero
jura con rostro altanero
que, hasta que España sucumba,
no pisará vuestra tumba
la planta del extranjero!

[HR][/HR]​
En principio su creación fue atribuida a José de Espronceda, pero parece ser que se debe a la pluma de Bernardo López quien fue uno de los poetas jiennenses más reconocidos del siglo XIX. Su Oda al Dos de Mayo se publicó en 1866 en Eco del país. Su éxito fue clamoroso y alcanzó una gran popularidad en toda España, hasta el punto que se le comenzó a identificar como `el poeta del dos de Mayo', lo que a la larga le encasilló y dejó en un segundo plano el resto de su obra.

Y por fin llegó mi anécdota, si es que han soportado mi pequeña lección de Historia, que está al alcance de cualquiera que se moleste en buscar:

Durante mi estancia en el Foro de Poesía de doña Carmen Acosta Roda ella misma manifestó que el autor de esa oda fue un antepasado suyo, el cual la vendió junto con sus Derechos de Autor a cambio no recuerdo si de un desayuno o de un almuerzo de lo precario que era su estado financiero.

¿Era éste el tal Bernardo López o fue López quien pagó esos alimentos?

Eso ya queda para historiadores expertos o para quienes sean más curiosos que un servidor. A mí lo que me maravilla es la calidad del poema.

¡Hasta pronto!

http://www.eroj.org/cromos/guerraIndependencia/med/med_2deMayoReflejo.jpg
https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Carga_de_los_mamelucos_restaurado.jpg
https://commons.wikimedia.org/wiki/File:El_Tres_de_Mayo,_by_Francisco_de_Goya,_from_Prado_in_Google_Earth.jpg
 

RADIO EN VIVO

Donar

Versos Compartidos en Facebook

Arriba