Francisco Escobar Bravo
Miembro Conocido
Cada día que llega es un regalo
que el Señor con cariño nos ofrece
aunque a veces pensamos, me parece,
que eso es algo común. Nos falta el halo.
Lo llevan, sí, los Santos solamente
y así son en los cuadros de ordinario.
Mi sospecha no es otra que la gente
en el alba no ve lo extraordinario.
Hasta el día en que muere y ya es distinto,
se acabaron las penas y los males,
terminóse el trajín tan variopinto.
y comienzan los cantos funerales.
¡Hay que ver cuán idiotas, qué ignorancia!
¡Cesó al fin la función y la jactancia!
que el Señor con cariño nos ofrece
aunque a veces pensamos, me parece,
que eso es algo común. Nos falta el halo.
Lo llevan, sí, los Santos solamente
y así son en los cuadros de ordinario.
Mi sospecha no es otra que la gente
en el alba no ve lo extraordinario.
Hasta el día en que muere y ya es distinto,
se acabaron las penas y los males,
terminóse el trajín tan variopinto.
y comienzan los cantos funerales.
¡Hay que ver cuán idiotas, qué ignorancia!
¡Cesó al fin la función y la jactancia!
