• Sabías que puedes registrarte o ingresar a tu cuenta directamente desde facebook con el botón de facebook en la parte superior de la página?

Cantiga amorosa

Las tapias de mi convento
no son altas sino bajas.
Pienso que con unas cajas
las salto si es que lo intento.
¡Pensar que por un momento,
dando un salto solamente,
ajeno a toda mi gente
gozaba de libertad!
Aunque, también, a mi edad
no habría quien se ofreciera
para ser mi compañera.
Tan sólo, simple amistad.

¿O quieres tú, vida mía,
¡pero qué vas a querer
siendo tan joven, mujer,
dar a este viejo alegría?
No llegará nunca el día,
muchas cosas se han de dar
y no creo en el azar,
es lo que temo y sospecho,
de que yazcas en mi lecho.
Está escrito en mi Destino
que marches por mi camino,
pero solamente un trecho.

Trecho feliz el que andemos
pero muy corto, supongo.
Tú sigue con tu porongo
que otro pensar es de memos.
Mejor que no lo pensemos
y sigamos por la senda,
en los ojos una venda,
pues supone un gran tormento
pensar en ese momento
que nunca habrá de llegar.
Pero juguemos a amar,
que es bien hermoso ese cuento.

Si me llegase la muerte
sin haberte conocido,
que sepas que te he querido
y estoy feliz de mi suerte.
A la vejez es más fuerte
el amor que siendo mozo,
aunque no se tenga el gozo
de otros placeres tener.
Se quiere con todo el ser,
poco cuenta ya el deseo,
aunque quizás esté feo
decir que no habrá placer.

Porque quien fuera tan diestro,
cuentan, en Ciencia Amatoria,
puede que guarde memoria
de cuando fuera un maestro.
Y si no llamaré al estro
que a mis versos ilumina,
a ver si por mí se inclina
y quiere echarme una mano.
¡Mi amor, estoy bien ufano
porque ha vuelto al fin la Musa!
¡Mi mente no está difusa
ni dando vueltas en vano!

¡Cuán loco sueño es el mío!
Y no hablaré ya del tuyo...
Si alguien dijese un murmullo
¡juro que le desafío!
Ya ves que ya no me río,
que estoy hablando muy serio.
¡Cuán enorme es el misterio
del Amor! ¡Cuánta ignorancia
demuestra quien la distancia
tumba del cariño fuera!
Quien así lo considera
no conoció su fragancia.

Así que me importa poco,
mejor diría que un pito,
quien me rebata mi escrito
y el que me tome por loco.
Todo sufro, mas tampoco
voy a decir que consiento
se rían de un sentimiento
que está en el alma alojado.
¡Chiquilla, yo por mi lado
te juro que mi cariño
es cierto, como el de un niño!
¡No es mentira de malvado!

¡Por mi honor de caballero
español yo te lo juro,
mira que amé mas, seguro,
que nunca fui más sincero!
Puedo decir que te quiero
sin mentir, sin felonía
y quisiera fueras mía
aunque esperemos mil años.
No temo a los desengaños
que me causes, mi morena,
porque sé que tú eres buena.
¡No vas a causarme daños!
 

José Luis Blázquez

JURADO - MODERADOR de los Foros de Poética Clásica
Extraordinario poema, en el que haces uso de un tipo de estrofa muy poco usada, pero realmente preciosa: la denominada "décima irregular de 12 versos". Es una variedad de las duodécimas, y en mi opinión, la más bonita.

Un abrazo.
 
Muchísimas gracias, José Luis. :)
No sé si recordarás la historia de mis duodécimas, cuando hará aproximadamente dos años me confundí y en un poema compuesto por espinelas metí una de doce versos. ;) Entonces fue cuando decidí cambiar todas las estrofas a dicho formato y di por inventada, a medias por lo que veo, la duodécima panocha en honor de Agustín Sánchez quien gustaba de firmar a veces como Agustín Panocho.
Ignoraba realmente que existieran las duodécimas, pero parece ser que sí. Con lo cual no he inventado nada.
Pues anoche me sucedió lo mismo. Comencé a escribir espinelas y de repente escribí una de 12 versos. En lugar de aligerarla de peso decidí aumentarlo en todas. Y luego, sobre el poema original, que constaba de cuatro estrofas, comencé a añadir otras hasta que consideré que podía dar buen remate al poema. Cosa que creo haber logrado.
Total, que "la del alba sería"... ;)
Me alegra que te haya gustado, compañero y amigo.
Muchas gracias y recibe mi más afectuoso abrazo.
 
Última edición:

SANDRA BLANCO

Administradora - JURADO
Las tapias de mi convento
no son altas sino bajas.
Pienso que con unas cajas
las salto si es que lo intento.
¡Pensar que por un momento,
dando un salto solamente,
ajeno a toda mi gente
gozaba de libertad!
Aunque, también, a mi edad
no habría quien se ofreciera
para ser mi compañera.
Tan sólo, simple amistad.

¿O quieres tú, vida mía,
¡pero qué vas a querer
siendo tan joven, mujer,
dar a este viejo alegría?
No llegará nunca el día,
muchas cosas se han de dar
y no creo en el azar,
es lo que temo y sospecho,
de que yazcas en mi lecho.
Está escrito en mi Destino
que marches por mi camino,
pero solamente un trecho.

Trecho feliz el que andemos
pero muy corto, supongo.
Tú sigue con tu porongo
que otro pensar es de memos.
Mejor que no lo pensemos
y sigamos por la senda,
en los ojos una venda,
pues supone un gran tormento
pensar en ese momento
que nunca habrá de llegar.
Pero juguemos a amar,
que es bien hermoso ese cuento.

Si me llegase la muerte
sin haberte conocido,
que sepas que te he querido
y estoy feliz de mi suerte.
A la vejez es más fuerte
el amor que siendo mozo,
aunque no se tenga el gozo
de otros placeres tener.
Se quiere con todo el ser,
poco cuenta ya el deseo,
aunque quizás esté feo
decir que no habrá placer.

Porque quien fuera tan diestro,
cuentan, en Ciencia Amatoria,
puede que guarde memoria
de cuando fuera un maestro.
Y si no llamaré al estro
que a mis versos ilumina,
a ver si por mí se inclina
y quiere echarme una mano.
¡Mi amor, estoy bien ufano
porque ha vuelto al fin la Musa!
¡Mi mente no está difusa
ni dando vueltas en vano!

¡Cuán loco sueño es el mío!
Y no hablaré ya del tuyo...
Si alguien dijese un murmullo
¡juro que le desafío!
Ya ves que ya no me río,
que estoy hablando muy serio.
¡Cuán enorme es el misterio
del Amor! ¡Cuánta ignorancia
demuestra quien la distancia
tumba del cariño fuera!
Quien así lo considera
no conoció su fragancia.

Así que me importa poco,
mejor diría que un pito,
quien me rebata mi escrito
y el que me tome por loco.
Todo sufro, mas tampoco
voy a decir que consiento
se rían de un sentimiento
que está en el alma alojado.
¡Chiquilla, yo por mi lado
te juro que mi cariño
es cierto, como el de un niño!
¡No es mentira de malvado!

¡Por mi honor de caballero
español yo te lo juro,
mira que amé mas, seguro,
que nunca fui más sincero!
Puedo decir que te quiero
sin mentir, sin felonía
y quisiera fueras mía
aunque esperemos mil años.
No temo a los desengaños
que me causes, mi morena,
porque sé que tú eres buena.
¡No vas a causarme daños!

Enorme y maravillosa la magia del amor,precioso poema de gran entrega romántica,un gusto leerte,gracias por compartir,un beso grande.
 

RADIO EN VIVO

Donar

Versos Compartidos en Facebook

Arriba