Francisco Escobar Bravo
Miembro Conocido
Pienso que hay gato encerrado
o que no existe gatera,
pero ya ni tan siquiera
si es que lo hubiese me enfado.
Que de espantos me han curado,
ya en pasadas ocasiones,
varios engaños traiciones,
promesas, llantos y besos,
las causas de dejar presos
en su red a los varones.
¿A mi edad ser un Tenorio?
¡Es que me parto de risa,
cuando estoy mejor en Misa
por ser sólo un vejestorio!
- ¡Ánimas del Purgatorio! -,
como exclamara Lucía
escuchando que decía
su apellido el vil Don Juan,
en tanto que con afán
su bolsa, rauda, prendía..
¡Todo lo compra el dinero:,
Honor, amor de mujer,
y hasta a quién nos diera el ser!
Y la honradez lo primero.
Poderoso caballero,
como escribiera el poeta,
tiene una fuerza secreta
mayor que la de un titán
y por él muerte se dan
los hombres. ¡Nada respeta!
Cabizbajo y pensativo
marcharé para la cama
a ver si en sueños me llama
y cuál es dice el motivo.
Pues si mañana estoy vivo,
conociendo la razón
puedo con fuerza y tesón
hacer crecer mi fortuna.
Mas sospecho que la Luna
no resuelva la cuestión.
¿Para qué quiero ser rico
en el final de mi vida?
Casi mejor es que mida
mi vigor, si bien me explico.
Pues que me doren el pico
a tan avanzada edad
puede ser por liviandad
pero no cosa de amor.
¡Es ése mi gran temor
y no por casualidad!
Porque tengo mucho visto,
mucho amigo equivocado
que por no estar en pecado
lo han “clavado” como a Cristo.
Y es que existe mucho "listo"
pero muy tonto a la vez,
que no pensó en su vejez
que Don Juan era un chiquillo
y por ello su “gatillo”
tenía tal rapidez.
Pero a la nuestra, ¡ay, amigo!,
se nos pasó ya el arroz
y no hizo caso a mi voz
que anunciaba su castigo.
Yo ya a nadie nada digo
por si acaso me equivoco.
Si piensan que soy un loco
me importa también un bledo,
porque permitirlo puedo
y no me asusta tampoco.
o que no existe gatera,
pero ya ni tan siquiera
si es que lo hubiese me enfado.
Que de espantos me han curado,
ya en pasadas ocasiones,
varios engaños traiciones,
promesas, llantos y besos,
las causas de dejar presos
en su red a los varones.
¿A mi edad ser un Tenorio?
¡Es que me parto de risa,
cuando estoy mejor en Misa
por ser sólo un vejestorio!
- ¡Ánimas del Purgatorio! -,
como exclamara Lucía
escuchando que decía
su apellido el vil Don Juan,
en tanto que con afán
su bolsa, rauda, prendía..
¡Todo lo compra el dinero:,
Honor, amor de mujer,
y hasta a quién nos diera el ser!
Y la honradez lo primero.
Poderoso caballero,
como escribiera el poeta,
tiene una fuerza secreta
mayor que la de un titán
y por él muerte se dan
los hombres. ¡Nada respeta!
Cabizbajo y pensativo
marcharé para la cama
a ver si en sueños me llama
y cuál es dice el motivo.
Pues si mañana estoy vivo,
conociendo la razón
puedo con fuerza y tesón
hacer crecer mi fortuna.
Mas sospecho que la Luna
no resuelva la cuestión.
¿Para qué quiero ser rico
en el final de mi vida?
Casi mejor es que mida
mi vigor, si bien me explico.
Pues que me doren el pico
a tan avanzada edad
puede ser por liviandad
pero no cosa de amor.
¡Es ése mi gran temor
y no por casualidad!
Porque tengo mucho visto,
mucho amigo equivocado
que por no estar en pecado
lo han “clavado” como a Cristo.
Y es que existe mucho "listo"
pero muy tonto a la vez,
que no pensó en su vejez
que Don Juan era un chiquillo
y por ello su “gatillo”
tenía tal rapidez.
Pero a la nuestra, ¡ay, amigo!,
se nos pasó ya el arroz
y no hizo caso a mi voz
que anunciaba su castigo.
Yo ya a nadie nada digo
por si acaso me equivoco.
Si piensan que soy un loco
me importa también un bledo,
porque permitirlo puedo
y no me asusta tampoco.
