Salva Carrion
Miembro Conocido

Cayó el amigo del bosque, el color ha cesado
la fronda azul viste su manto de pesar.
Ya no brilla en el aire aquel grácil volar
del colibrí niño, en el musgo postrado.
Sus plumas irisadas, su pico delicado,
eran joyas vivas de un reino sin par,
yacen sobre la hierba con mudo brillar;
cuerpecito inerte por la muerte abrazado.
¡Ay, frágil volador de alas tornasoladas!;
tu vacío llora las flores encantadas,
la brisa gime triste tu réquiem infantil.
Ya no liba tu pico el néctar de la aurora,
ni tu danza veloz el bosque azul decora.
Descansa en paz, pequeño príncipe de abril.
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