Francisco Escobar Bravo
Miembro Conocido
Como el joven que fui vivo hoy en día,
aunque goce de menos alegría
porque vienen la Muerte y su guadaña
sin piedad, sin clemencia y sin entraña
a cortar cuanto encuentran a su paso.
Es llegado el momento del ocaso,
el del cénit fue ayer, está extinguido,
y el momento de amar ya se ha perdido.
La lozanía
en telaraña
se ha tornado en los campos de mi España,
No se hace caso
de lo que ha sido..
¿Para qué, si la Historia fue al olvido?
Se pasaron los años velozmente
y los siglos también, rápidamente.
Ya los Tercios no mandan en Europa,
derrotada y vencida está esa tropa.
Ya su gloria pasó, ya nada queda,
la aplastaron los años con su rueda,
Y no sirve llorar, porque ese llanto
de sirena engañosa es como el canto.
No tienes gente,
nadie te arropa
pues no puedes brindar ya ni una copa.
¡Mas nadie ceda,
seguid al tanto,
que te deben muy mucho! ¡Piensa en cuánto!
aunque goce de menos alegría
porque vienen la Muerte y su guadaña
sin piedad, sin clemencia y sin entraña
a cortar cuanto encuentran a su paso.
Es llegado el momento del ocaso,
el del cénit fue ayer, está extinguido,
y el momento de amar ya se ha perdido.
La lozanía
en telaraña
se ha tornado en los campos de mi España,
No se hace caso
de lo que ha sido..
¿Para qué, si la Historia fue al olvido?
Se pasaron los años velozmente
y los siglos también, rápidamente.
Ya los Tercios no mandan en Europa,
derrotada y vencida está esa tropa.
Ya su gloria pasó, ya nada queda,
la aplastaron los años con su rueda,
Y no sirve llorar, porque ese llanto
de sirena engañosa es como el canto.
No tienes gente,
nadie te arropa
pues no puedes brindar ya ni una copa.
¡Mas nadie ceda,
seguid al tanto,
que te deben muy mucho! ¡Piensa en cuánto!
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