DR Jose Roberto Hernandez
Miembro Conocido
Consejos a mi amor
Trata de ser diferente para convencer a tu sombra,
trata de no ver la vida como eterna, solo eterniza el momento más próximo que te toca vivir.
Procura de no convencerme de lo que quieres a la hora de la cena y mucho menos al dormir, aproxímate cinco minutos de un orgasmo; uno de esos que tejemos cuando nos de la gana, pues te aseguro que lo que me pidas serán ordenes de ojos cerrados y exhalaos de conformidad, de metabolismo despedido de su fábrica.
Intenta convérseme de que tu altura es tal como la mía, aunque yo crea que soy un enano personaje ante tus tremendas virtudes, que probablemente no has valorado y que yo tengo, a veces y solo a veces, escondidas en un rincón de nuestro lecho, solo y solamente por una mezcla de machismo fémino.
No te di la oportunidad de descubrirme, de saber quien era, porque desembarqué en tu costa desnudo y derrotado: algo más que infeliz: y lleno de sed. Cuando levante mi vista, cuando reparé en mi costa, con mi taciturna vista nublada de los viajes desafortunados, con mis labios secos, con el lamento del último naufragio, te encontré caminando hacia mi con el agua más limpia que afortunó mis labios cuartados.
Vampi
Trata de ser diferente para convencer a tu sombra,
trata de no ver la vida como eterna, solo eterniza el momento más próximo que te toca vivir.
Procura de no convencerme de lo que quieres a la hora de la cena y mucho menos al dormir, aproxímate cinco minutos de un orgasmo; uno de esos que tejemos cuando nos de la gana, pues te aseguro que lo que me pidas serán ordenes de ojos cerrados y exhalaos de conformidad, de metabolismo despedido de su fábrica.
Intenta convérseme de que tu altura es tal como la mía, aunque yo crea que soy un enano personaje ante tus tremendas virtudes, que probablemente no has valorado y que yo tengo, a veces y solo a veces, escondidas en un rincón de nuestro lecho, solo y solamente por una mezcla de machismo fémino.
No te di la oportunidad de descubrirme, de saber quien era, porque desembarqué en tu costa desnudo y derrotado: algo más que infeliz: y lleno de sed. Cuando levante mi vista, cuando reparé en mi costa, con mi taciturna vista nublada de los viajes desafortunados, con mis labios secos, con el lamento del último naufragio, te encontré caminando hacia mi con el agua más limpia que afortunó mis labios cuartados.
Vampi
