Francisco Escobar Bravo
Miembro Conocido
Te voy a contar un cuento
que aún conservo en la memoria,
el relato de una historia
tal y cómo yo la siento.
Hubo una niña, un portento
de belleza y simpatía;
muy parecida a su tía
con respecto a la belleza,
pero con una cabeza
que aquella perdió un mal día.
Ambas tuvieron un padre
muy cabal y muy sensato,
escucha bien el relato
para si un día eres madre.
El de aquella fue un desmadre,
el de la niña un portento
de inteligencia y talento;
pero los dos, a su vez,
un ejemplo de honradez
cada cual en su momento.
Eres aún muy pequeña
y la historia es muy pesada,
aunque contarla me agrada
porque le gusta a la "peña".
Pero tú serás muy dueña
de escucharla o no, depende
sólo de ti, ¡bello duende!,
alegría de tu abuelo,
de su vejez el consuelo,
que tu aburrimiento entiende.
Dejemos para mañana
lo que enseñarte hoy quisiera,
suponiendo que no muera
antes de verte galana.
Te noto escuchar sin gana
y así no, mi niña hermosa.
Hablemos, pues, de otra cosa;
de lo que pienses mejor;
que yo, con todo mi amor,
sabré escuchar a mi diosa.
que aún conservo en la memoria,
el relato de una historia
tal y cómo yo la siento.
Hubo una niña, un portento
de belleza y simpatía;
muy parecida a su tía
con respecto a la belleza,
pero con una cabeza
que aquella perdió un mal día.
Ambas tuvieron un padre
muy cabal y muy sensato,
escucha bien el relato
para si un día eres madre.
El de aquella fue un desmadre,
el de la niña un portento
de inteligencia y talento;
pero los dos, a su vez,
un ejemplo de honradez
cada cual en su momento.
Eres aún muy pequeña
y la historia es muy pesada,
aunque contarla me agrada
porque le gusta a la "peña".
Pero tú serás muy dueña
de escucharla o no, depende
sólo de ti, ¡bello duende!,
alegría de tu abuelo,
de su vejez el consuelo,
que tu aburrimiento entiende.
Dejemos para mañana
lo que enseñarte hoy quisiera,
suponiendo que no muera
antes de verte galana.
Te noto escuchar sin gana
y así no, mi niña hermosa.
Hablemos, pues, de otra cosa;
de lo que pienses mejor;
que yo, con todo mi amor,
sabré escuchar a mi diosa.
