El acento viene río abajo,
en la barca de las penas.
Es el río del quejido
que busca el mar,
para perderse y olvidar.
Pero allí está la sal,
que embravece las heridas,
!has de volver río arriba!
El acento viene río abajo,
en la barca de las penas.
Es el río del quejido
que busca el mar,
para perderse y olvidar.
Pero allí está la sal,
que embravece las heridas,
!has de volver río arriba!
Que bonitos versos,me gustaron mucho a pesar de que se leen sentidos en la sal que causa dolor en la herida,pocos versos que trasmiten un gran sentir,hermoso,un placer leerte,gracias por compartir,un beso grande.