Francisco Escobar Bravo
Miembro Conocido
El cielo abrió sus exclusas
y casi inundó el convento,
el rayo brilló deprisa
anticipándose al trueno.
Noche de lluvia, cerrada,
oscura, desasosiego...
Menos mal que muchos duermen
tranquilos en dulces sueños.
Pero el taxista trabaja,
el doctor cura al enfermo,
el autobús pasa raudo
en medio de tal infierno.
Y un poeta, en papel blanco,
se encuentra forjando versos
a la luz de los relámpagos,
en medio de tal estruendo.
Ni un alma se ve en la calle,
sólo aquél que sin remedio
debe cumplir sus labores
calándose hasta los huesos.
Ya ha cesado la tormenta,
todo se queda en silencio...
- "Madrid pasado por agua"
es un título perfecto
para un sainete que escriba,
mas mañana que hoy me duermo.-.
Y de esta forma pensando
si es que a estas horas ya pienso,
voy pegando cabezadas
medio dormido y despierto.
Ya casi es de madrugada,
sigue la pluma escribiendo.
Pero sola, que el poeta
se ha dormido ya hace tiempo.
Milagroso es el asunto
o puede parecer serlo,
pero también es oficio
de este poeta tan viejo.
Viejo del alma, muy poco.
Pero sí viejo es el cuerpo,
como le he dicho a mi amada
hace un rato. Luego, un beso.
y casi inundó el convento,
el rayo brilló deprisa
anticipándose al trueno.
Noche de lluvia, cerrada,
oscura, desasosiego...
Menos mal que muchos duermen
tranquilos en dulces sueños.
Pero el taxista trabaja,
el doctor cura al enfermo,
el autobús pasa raudo
en medio de tal infierno.
Y un poeta, en papel blanco,
se encuentra forjando versos
a la luz de los relámpagos,
en medio de tal estruendo.
Ni un alma se ve en la calle,
sólo aquél que sin remedio
debe cumplir sus labores
calándose hasta los huesos.
Ya ha cesado la tormenta,
todo se queda en silencio...
- "Madrid pasado por agua"
es un título perfecto
para un sainete que escriba,
mas mañana que hoy me duermo.-.
Y de esta forma pensando
si es que a estas horas ya pienso,
voy pegando cabezadas
medio dormido y despierto.
Ya casi es de madrugada,
sigue la pluma escribiendo.
Pero sola, que el poeta
se ha dormido ya hace tiempo.
Milagroso es el asunto
o puede parecer serlo,
pero también es oficio
de este poeta tan viejo.
Viejo del alma, muy poco.
Pero sí viejo es el cuerpo,
como le he dicho a mi amada
hace un rato. Luego, un beso.
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