Fernando Ll
Miembro
Me hiciste daño por lo que dijiste, dejaste de ser quien solías ser conmigo. Ahora que veo tu careta me doy cuenta que quien eras ya no existe, que quien eres lo decide quienes se juntan contigo.
Quiero que sepas que no te guardo rencor y que te quiero igual que antes, pero por mi bien me tengo que ir.
Que deseo que te encuentres y que cuando nos veamos no me pidas perdón si no que vuelvas a abrazarme, que lo único que deseó es que juntos volvamos a reír.
El rencor es hijo del miedo y su abuelo es la inseguridad, las emociones son un nudo echo con muchos hilos.
Busca de donde coger y empieza a tirar y desliar. Separa los elementos que tan juntos opacan tu mirada causando tropiezos en el camino.
No nos entendemos y nos preguntamos, porque, aunque la intención tenemos es tan difícil el cambiarnos.
Rezamos a dios y es que hablar solo está muy bien, pero hablar con dios implica en dos separamos.
Quiero que sepas que no te guardo rencor y que te quiero igual que antes, pero por mi bien me tengo que ir.
Que deseo que te encuentres y que cuando nos veamos no me pidas perdón si no que vuelvas a abrazarme, que lo único que deseó es que juntos volvamos a reír.
El rencor es hijo del miedo y su abuelo es la inseguridad, las emociones son un nudo echo con muchos hilos.
Busca de donde coger y empieza a tirar y desliar. Separa los elementos que tan juntos opacan tu mirada causando tropiezos en el camino.
No nos entendemos y nos preguntamos, porque, aunque la intención tenemos es tan difícil el cambiarnos.
Rezamos a dios y es que hablar solo está muy bien, pero hablar con dios implica en dos separamos.
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