Francisco Escobar Bravo
Miembro Conocido
En mi calle hay un "chaval"
que no cumple los ochenta
y una mocita de treinta
siempre luce el carcamal.
¿Será por el dineral
que el viejales atesora
o será que es que le adora
la moza de tan buen ver?
Para mí que esa mujer
es hembra que le devora.
Y es que es cosa ya muy vista
la del viejo adinerado
que suele llevar al lado
a una muchacha muy lista.
Pues si no, dudo que exista
un amor tan diferente
que ella nota de repente
si no hay plata en la cartera.
Apuesto a que no es sincera
e igual piensa mucha gente.
Puede ser que ocurra a veces,
tampoco voy a opinar
tan mal, mas es singular
e igual opinan los jueces.
Pues paga el viejo con creces
la factura de ese amor
que se basa en el color
de los billetes que gasta.
Está visto que si hay "pasta"
es fácil que infunda ardor.
Mas es suyo ese problema,
que cada cual en su casa
sabe muy bien lo que pasa
y no es mío el tal dilema.
Si al cabo la gente es mema
y se ve como un galán
capaz de infundir afán
sin pensar que es por dinero,
aunque la vea el plumero,
no le importa el qué dirán.
que no cumple los ochenta
y una mocita de treinta
siempre luce el carcamal.
¿Será por el dineral
que el viejales atesora
o será que es que le adora
la moza de tan buen ver?
Para mí que esa mujer
es hembra que le devora.
Y es que es cosa ya muy vista
la del viejo adinerado
que suele llevar al lado
a una muchacha muy lista.
Pues si no, dudo que exista
un amor tan diferente
que ella nota de repente
si no hay plata en la cartera.
Apuesto a que no es sincera
e igual piensa mucha gente.
Puede ser que ocurra a veces,
tampoco voy a opinar
tan mal, mas es singular
e igual opinan los jueces.
Pues paga el viejo con creces
la factura de ese amor
que se basa en el color
de los billetes que gasta.
Está visto que si hay "pasta"
es fácil que infunda ardor.
Mas es suyo ese problema,
que cada cual en su casa
sabe muy bien lo que pasa
y no es mío el tal dilema.
Si al cabo la gente es mema
y se ve como un galán
capaz de infundir afán
sin pensar que es por dinero,
aunque la vea el plumero,
no le importa el qué dirán.
