Francisco Escobar Bravo
Miembro Conocido
Es verano. El calor es sofocante.
En tu tierra hace frío, según cuentas...
Diferencia de todo, aunque tú sientas
lo que dices sentir en este instante.
Tú naciste después... ¡Pero bastante!
Cuando yo ya vivía de las rentas
de los mil desengaños, mil afrentas,
que me hicieron sufrir las de delante.
Me refiero, sin duda,, a las mujeres
que pasaron, sin pausa, por mi vida;
que me hicieron gozar de sus quereres
y dejaron después una honda herida
en el alma cansada. Fueron seres
que ganarte supieron la partida.
Pero la mente olvida,
su recuerdo se encuentra ya olvidado.
Pertenece, ¡mi amor!, sólo al pasado.
En tu tierra hace frío, según cuentas...
Diferencia de todo, aunque tú sientas
lo que dices sentir en este instante.
Tú naciste después... ¡Pero bastante!
Cuando yo ya vivía de las rentas
de los mil desengaños, mil afrentas,
que me hicieron sufrir las de delante.
Me refiero, sin duda,, a las mujeres
que pasaron, sin pausa, por mi vida;
que me hicieron gozar de sus quereres
y dejaron después una honda herida
en el alma cansada. Fueron seres
que ganarte supieron la partida.
Pero la mente olvida,
su recuerdo se encuentra ya olvidado.
Pertenece, ¡mi amor!, sólo al pasado.
