Daniel Da
Miembro

El alma, a mi lado
Se va despidiendo,
Nos damos la mano,
Ella niega el beso.
Se da media vuelta,
El bastón al suelo
De tanto magullo
Que le fui metiendo.
Fueron muchos años
De cuchillo al cuello,
Heridas de muerte
Negadas al cielo.
Los ojos vidriosos
Suplican al viento,
Que seque las gotas
De este sufrimiento.
Entonces resopla
Bufando en el tiempo,
Y con un chasquido
Se mete en mi pecho.
Revuelve las tripas,
Embriaga mi sexo,
Y sale volando
Cuando me ve muerto.
Así es, que mi alma
Se va diluyendo,
Cubierta de brumas,
Ahogada en mis yerros.
Dejándome solo
montaña de huesos
la vida perdida
tirada...
en el suelo.
