QUINSONNAS
Miembro Conocido
Sufriendo inanición y compungido
padezco en solitario un gran tormento
llorando, ferozmente desnutrido,
la falta de tu amor en mi alimento.
Te fuiste y me dejaste malherido
tornando a mi silueta en esperpento
quedándome en los huesos consumido
sin nada que sirviera a mi sustento.
Respiro desde entonces malparado
carente de los ágapes que dabas
tendiendo con tus besos mi fortuna.
Mi ayuno, por desgracia, es obligado
después de discernir que te marchabas
cambiando a mi yantar por esta hambruna.
Última edición:
