Francisco Escobar Bravo
Miembro Conocido
He de decirte dos cosas
si es que quisieras oírlas.
Primera: Que son tus ojos
cual estrellas, vida mía.
Y la segunda es muy breve,
muy sentida y muy sencilla:
Que ansío besar tu boca
y acariciar tus mejillas.
Y más no sigo adelante
ya que no quiero fatigas.
¿Pues qué decir de tu vientre,
tesoro de mil delicias?
¡Ay, que perdí la cabeza!
¡Que mi cerebro delira
pensando en tus muslos bellos,
que en suave nido culminan!
¡Si yo te tuviera cerca,
junto a mi lado tendida..!
Mejor que siga el trabajo
y que más cosas no diga.
Pues que pensando en el Cielo
sólo sueños fantasías.
No quiero despertar triste,
con la conciencia intranquila.
si es que quisieras oírlas.
Primera: Que son tus ojos
cual estrellas, vida mía.
Y la segunda es muy breve,
muy sentida y muy sencilla:
Que ansío besar tu boca
y acariciar tus mejillas.
Y más no sigo adelante
ya que no quiero fatigas.
¿Pues qué decir de tu vientre,
tesoro de mil delicias?
¡Ay, que perdí la cabeza!
¡Que mi cerebro delira
pensando en tus muslos bellos,
que en suave nido culminan!
¡Si yo te tuviera cerca,
junto a mi lado tendida..!
Mejor que siga el trabajo
y que más cosas no diga.
Pues que pensando en el Cielo
sólo sueños fantasías.
No quiero despertar triste,
con la conciencia intranquila.
