Valeria
Miembro Conocido
Inauguración de una casa
La gente dice:—Tú te ves tan triste…
y yo les digo:—Siempre voy feliz.
Respondo a mis amigos, sin despiste:
— La vida es farsa y yo tan mala actriz.
Así la pena estrena casa y plaza,
fui tan alegre como mi semblante,
la tormenta de ayer ya no me abraza
ni al cielo, ni al jardín que está radiante.
Y cuando el hielo invada mi elemento
crujirá un río frente al mal invierno,
mas, si a las nubes arrastrara el viento,
la luz me inventaría un claro interno.
Otoño trae el tiempo de lo ajado,
se marchita la piel de la niñez.
Huraña, no me agrada el ruido hablado,
ni la torpe alegría de embriaguez.
Y riendo, me pregunta un viejo amigo:
«¿Por qué lloras, si el cielo ya está en calma?».
Yo lo miro, respondo y lo bendigo:
— La lluvia llueve a solas en el alma.
La gente dice:—Tú te ves tan triste…
y yo les digo:—Siempre voy feliz.
Respondo a mis amigos, sin despiste:
— La vida es farsa y yo tan mala actriz.
Así la pena estrena casa y plaza,
fui tan alegre como mi semblante,
la tormenta de ayer ya no me abraza
ni al cielo, ni al jardín que está radiante.
Y cuando el hielo invada mi elemento
crujirá un río frente al mal invierno,
mas, si a las nubes arrastrara el viento,
la luz me inventaría un claro interno.
Otoño trae el tiempo de lo ajado,
se marchita la piel de la niñez.
Huraña, no me agrada el ruido hablado,
ni la torpe alegría de embriaguez.
Y riendo, me pregunta un viejo amigo:
«¿Por qué lloras, si el cielo ya está en calma?».
Yo lo miro, respondo y lo bendigo:
— La lluvia llueve a solas en el alma.
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