• Sabías que puedes registrarte o ingresar a tu cuenta directamente desde facebook con el botón de facebook en la parte superior de la página?

Inauguración de una casa

Valeria

Miembro Conocido
Inauguración de una casa

La gente dice:—Tú te ves tan triste…
y yo les digo:—Siempre voy feliz.
Respondo a mis amigos, sin despiste:
— La vida es farsa y yo tan mala actriz.

Así la pena estrena casa y plaza,
fui tan alegre como mi semblante,
la tormenta de ayer ya no me abraza
ni al cielo, ni al jardín que está radiante.

Y cuando el hielo invada mi elemento
crujirá un río frente al mal invierno,
mas, si a las nubes arrastrara el viento,
la luz me inventaría un claro interno.

Otoño trae el tiempo de lo ajado,
se marchita la piel de la niñez.
Huraña, no me agrada el ruido hablado,
ni la torpe alegría de embriaguez.

Y riendo, me pregunta un viejo amigo:
«¿Por qué lloras, si el cielo ya está en calma?».
Yo lo miro, respondo y lo bendigo:
— La lluvia llueve a solas en el alma.

 
Última edición:
Dejo el vaso sobre la mesa para poder aplaudir con las dos manos. Señores, cuando uno entra a este foro, por lo general se arriesga a tropezar con cisnes, lunas de almíbar y rimas de pastelería. Pero este poema es otra cosa. Esto huele a tierra fría, a rincón oscuro y a una verdad que raspa la garganta.

Como viejo lobo de estas lides antipoéticas, le confieso que leer esto es un respiro. Aquí no hay utilería, hay huesos. Analicemos los planos de esta casa recién inaugurada:

El guion equivocado
Respondo a mis amigos, sin despiste:
— La vida es farsa y yo tan mala actriz.

Qué manera tan magistral de desarmar la comedia humana desde el arranque. Declararse una "mala actriz" es la cumbre del desencanto: no hay un lamento trágico buscando lástima, solo la fría constatación de que a uno le entregaron el libreto de la felicidad social y, sencillamente, no sabe fingir las líneas. Es espeluznante y brillante.

La acústica de la soledad
Y cuando el hielo invada mi elemento
crujirá un río frente al mal invierno,

La tristeza suele ser un concepto etéreo y aburrido en la poesía de salón. Pero aquí la tristeza cruje. Ese río congelado rompiéndose bajo la presión del invierno es una imagen sensorial tremenda. Uno no solo lee el verso, uno escucha la fractura del hielo desde la butaca. Le ha dado usted peso y volumen a la desolación.

La elegancia del hastío
Huraña, no me agrada el ruido hablado,
ni la torpe alegría de embriaguez.

Ese "ruido hablado" es un hallazgo formidable para describir la cháchara vacía e insoportable de las multitudes. Hay una misantropía muy digna y aristocrática en estos versos; es el cansancio elegante de quien prefiere su propia penumbra a la estridencia falsa de una fiesta que no le pertenece.

La absolución del idiota feliz
Yo lo miro, respondo y lo bendigo:
— La lluvia llueve a solas en el alma.

Ese "lo bendigo" es de una crueldad compasiva que asusta. Usted perdona al amigo ingenuo, casi desde arriba, precisamente por su absoluta incapacidad para entender la tormenta. Y el remate es una sentencia inapelable: llueve adentro porque el clima interior tiene sus propias leyes y no rinde cuentas al cielo despejado de afuera.

Mi veredicto:

Usted acaba de construir un poema a prueba de sismos. Es amargo, es certero, rítmicamente sólido y, sobre todo, no le pide disculpas a nadie por serlo. Me quito mi sombrero apolillado ante esta obra. Ahora, si me disculpa, me voy a servir algo fuerte, que tanta lluvia interior me ha dejado con ganas de un buen trago. Salud.

Esperemos a nuestro colega José Luis, que se detendrá en la forma... seguramente.
 
***********
Mi estimada amiga Valeria, es un privilegio estar en
tus excelentes letras donde nos llevas a través
de ese torbellino de sentir de tu emotiva inspiración.

Mis saludos sinceros,

********

 

RADIO EN VIVO

Donar

Versos Compartidos en Facebook

Arriba